domingo, 12 de junio de 2011

Aplastante Junio


Echo de menos los mediodías, las tarde ahora comienzan pronto y se hacen eternas. Las noches, sin embargo, acaban en cuanto cierras los ojos. Y para colmo de males, me falta tiempo y, lo peor, me sobran ganas.
Demasiado café, demasiado blanco, demasiado silencio. Ausencia de conversaciones, de leer por gusto, de respirar a gusto.
Espero que esta melancolía y falta de vida pase pronto, porque empiezo a perder hasta la inspiración que siempre me asalta cuando menos lo espero. Al menos sé que el sol de julio está esperándome…

Mujer

Mujer de manos grandes.
Mujer que se expande.
Mujer de piel rosa.
Mujer de voz tediosa.
Mujer de palabra rápida.
Mujer de idea ávida.
Mujer de silencio cómodo.
Mujer de color homólogo.
Mujer de amor impasible.
Mujer de calor imposible.
Mujer de sabor soluble.
Mujer de orgullo voluble.

sábado, 11 de junio de 2011

Pena.


Hace unos días, en la puerta de la biblioteca, Ana y yo en nuestro descanso, presenciamos un incidente entre dos niños que no llegaban a los 10 años, su lenguaje, su comportamiento, su inexistente respeto hacia los mayores, hacia ellos mismos nos escandalizó por decirlo de alguna manera. No entraré en detalles.
Ana dijo, en voz muy alta: _ Que incompetencia de la Ley penal del Menor, eh Cynthia?
Y yo, que no podía dejar de ver al pequeño sentado delante mía en la escalera, sentí de repente Pena, no en el sentido del Derecho, sino el de lástima de ver una situación casi irremediable.
Le respondí:
No Ana, incompetencia la de los padres.
A tenor de mi reflexión, os dejo con este Decálogo, que escribió hace mucho un Juez de Menores:

1.- Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2.- No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría para que pueda decidir libremente.

3.- Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.

4.- No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5.- Recoja todo lo que deje él tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6.- Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

7.- Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

8.- Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

9.- Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10.-Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, compañeros y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.