miércoles, 22 de agosto de 2012

Volver

Volvemos a lo mismo. Yo vuelvo a perder el sueño, a oír sin escuchar. Y tu vuelves al mismo punto, a tenerme en frente y verme lejos. Volvemos al no me hables, no te quiero. Volvemos al vete si te atreves, al nunca nunca... a descubrir la capacidad que tenemos de convertirnos en otras personas en solo un segundo. Pero ese segundo acaba y volvemos al sin ti no puedo, al te quiero incondicionado, al nosotros siempre siempre... Y esa tormenta que dura un solo segundo lo barre todo... haciendo que el siempre siempre suene como por primera vez.

lunes, 2 de abril de 2012

Expectativas

Sólo tu tienes la capacidad de estropearme el día, y de que me ponga de mal humor en tan poco tiempo.

Sólo tu me decepcionas con tanta intensidad, y sólo tu haces que me pregunte constantemente si de verdad me sigue mereciendo la pena.


Recuerda aquella vez que dijiste, que tenía mayor expectativa de ti que de los demás, y eso no era justo. Y lo que yo pienso es que lo injusto es que no sepas estar a la altura. Yo no exijo nada que no puedas dar, que yo no pueda dar.


Te contradices, pidiendo que tenga fe en ti, como si fueras una deidad. Demandando mi confianza inquebrantable, para poco después traicionarla.

Las cosas no son como antes, y esto deja ver cada vez más su falta de sentido.

No se porqué me enfado, si luego no cumplo mis amenazas aunque lo merezcas. No se porque sigo hablando, si no haces más que desmotivarme.


Y entonces, sueles darle la vuelta a todo, teniendo detalles desproporcionados, demostrándome desde la distancia lo importante que soy para ti.


Y yo necesito una muestra discreta, pero resistente y continua, para personalidad voluble ya está la mia.

Puede que yo no sea siempre la persona más agradable y que a veces sea una niña inmadura odiosa e insoportable, pero eso ya lo sabías.


Puede que al final tengas razón, y que sea cierto eso de que tengo unas expectativas demasiado altas. Quizá va siendo hora de que las cambie ...

Pero no lo pienso hacer.

viernes, 2 de marzo de 2012

Perfección femenina

Y quién pretende ser la niña perfecta que aquellos hombres guapos y de buen porte quieren llevar de su brazo.

Niñas de cintura estrecha, melena oscura, y sonrisa impasible que pasan por el mundo sin pena ni gloria.

De esas, que caminan levantando miradas, pero que callan para mantener el misterio, y porque saben que no tienen mucho que decir.

Las que se miran las puntas del pelo, y vigilan atentas su manicura, deseando silenciosamente que esa siga siendo su máxima preocupación en 20 años vista.

Niñas con dulzura tatuada en la cara, que creen ganar sin arriesgar.

Mujeres que olvidaron que su feminidad fue natural en algún momento.


Yo admiro a las mujeres que son sensuales sin pretender serlo, y las que no lo son, porque sencillamente no les apetece.

Las que se esfuerzan por dotar de sentido todo lo que hacen, y tienen el suficiente amor propio para decir No; y para asentir con la cabeza si saben que no llevan razón.

Esas que se equivocan constantemente, pero saben rebajar tensiones haciendo reír a los demás.

Las neuróticas, obsesivas que no pueden evitar controlarlo todo.

Las que tienen tantas ganas de vivir, que resultan inspiradoras y temibles.

Las que hablan demasiado alto, y se odian y adoran a si mismas por tiempos iguales.


La perfección está sobrevalorada ...


miércoles, 29 de febrero de 2012

Se acerca...

Ahora que ya pasaron la Navidad y el Carnaval, quiero dar la bienvenida a la espera de una nueva época. Una época de incienso y azahar, de sentimiento y penitencia, época de música sacra que te llega al alma. Comienza la espera de lo que viene siendo la más Santa de las Semanas del año. Perdón si me anticipo, sé que Febrero aún no acaba, pero la lluvia me robó la ilusión del año pasado y ahora esa ilusión se multiplica, llenándome de éstas ganas de Abril.
A todos, Feliz Cuaresma.
“… Jesús de la Salud, espigao y moreno, Rey y Señor de los gitanos… el yunque y la verde oliva y como junco, el madero que le aprieta entre sus manos… El Manué, de bronce bendito, el del inmeso poder soberano… El Manué, el Cristo más Cristo de los Cristos sevillanos… “

martes, 14 de febrero de 2012

14F

Que no que no… que no nos gusta lo moña, lo cursi o lo empalagoso. Que San Valentín ya no está de moda. Y si lo está, que nadie se entere…
Pero ésta mañana cuando caminaba por el centro, intentando que el frío no terminara de destruirme, me he percatado de que un folio peculiar se repetía en cada fachada, en cada esquina. Alguien había empapelado la calle céntrica de mi pueblo con un folio en el que se veía la cara de una mujer de unos cuarenta y pocos años, sonriendo feliz, y justo a la derecha de la foto una carta de amor. Una carta de un marido que, después de Dios sabe cuántos años casados, sigue queriendo recordar a la mujer de la foto y a todo el que tuviera un minuto para leer, lo mucho que la ama… a pesar del paro, de tres hijos que alimentar y de esta crisis que a todos nos pesa. Quizás fuera la exquisita caligrafía o la poesía que desprendía aquella carta, pero la cosa es que me ha hecho sonreír.

Y si hay que decir te quiero de una forma más especial un 14 de febrero, pues bien dicho sea. Aunque estoy segura de que la mujer de la foto permanecerá con la misma sonrisa muchos días más.

domingo, 29 de enero de 2012

Anoche soñé que te escribía


Y soñé que descubría como hablar mas alto, sin alzar la voz. Y soñé que el universo me sonreía, y asentía con solemnidad. Soñé que podía volar, y alejarme de mi misma. Y que todos rompíamos el suelo, y agarrábamos un instante y lo clavábamos en el cielo, y así parábamos el tiempo. Y se hacía amigo nuestro, y nos acompañaba mas que huir de nuestro lado.

Y soñé con hombres que no conozco, y los amaba y ellos a mí, y era solo un momento y para siempre. Y soñé que era de colores y brillaba como el sol. Y soñé que mi vida era todo lo que yo quería, y cuando desperté mis ojos entrecerrados y sedientos, miraron al aire, y comprobaron que todo había sido cierto.

lunes, 23 de enero de 2012

Medio lleno.

Ya estamos otra vez aquí, en el maldito Enero de cada año. Que si para el resto de los mortales tiene una cuesta, para los estudiantes universitarios esa cuesta se convierte en montaña y, a veces en cordillera.
Pero esta vez no voy a quejarme de lo mismo de todos los Eneros desde que decidí meterme a jurista: del agobio, de la falta de horas, del exceso de folios o de cafeína, o del inmenso esfuerzo que conlleva conseguir la victoria. Porque alguien me enseñó que a todo hay que sacarle un lado bueno y que, aunque a veces tu propia naturaleza te lo impida, hay que intentar ver el vaso medio lleno.
Y en este caso, lo bueno de pasar horas bajo el flexo, metida todo el dia en esa biblioteca a la que estoy robándole el color, son los minutos que paso lejos de él, o fuera de ella, aunque sean escasos. Minutos de descanso bibliotecario en el que sólo digo incoherencias y estupideces que hacen que riamos a más no poder ante innumerables sinsentidos. Minutos de planear el “después de…”. Minutos de zollo, de buche, de “me he quedao ciega!”, de “eres una agonía”, y de “que harta me tienes”. Todos esos minutos que cuando ya los exámenes vuelan hasta más ver, no aprecio, y que en realidad son felicidad en pequeñas dosis.