Se acerca el fin. Señores, esto se acaba. Preparen los deseos y las copas de champán que ya se acerca el momento. Ya es hora de hacer balance… y es que un año da para mucho: para aprender, para reír a carcajadas, para llorar de pena, de alegría o de emoción, todo ello infinidad de veces … En un solo año me ha dado tiempo a crecer, a conocer más de este mundo y de esta vida que, a veces aprieta pero que nunca ahoga. 2010 se marcha, con su agobiante comienzo, con nuestras lágrimas y sonrisas, con Maria Cristina aún en la fuente de Logroño… con tantas otras cosas que para mí se quedan.
12 últimos segundos para desear, 365 nuevos días para actuar. Año nuevo, ¿vida nueva? Año nuevo, más vida, y que sea lo que Dios quiera.
Tu forma de escribir, tu forma de hablar, tu.
ResponderEliminarTres cosas que adoraba en 2010, y que se quedan en 2011