Llevo varios días con un sabor a cinismo en la boca.
Repasando mentalmente acontecimientos, y quejándome por vicio.
Me he convertido en una hipocritilla, y mi arrogancia, que no para de crecer, ha llegado al punto de tener vida propia.
Ya hacía tiempo que pensaba que tiene que haber algo más.
Ni Amistad, ni Amor, ni ocupaciones productivas, ni los placeres imprescindibles, ni los crueles caprichos del día a día.
Algo más.
Hoy es uno de esos días de Apatía, esa que se me da bien como a nadie.
Y al menos durante esta noche, me permito de la manera más natural que se me ocurre, no creer en nada ni en nadie.
http://www.youtube.com/watch?v=e2Xy2z4Xg34
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