miércoles, 7 de septiembre de 2011

Time.




El tiempo, esa invención humana, de la que no tenemos prueba, en la que creemos como se tiene fe en Dios, parece a veces ser la única solución.


El recurso extremo y eficaz que TODO lo puede. A él acudimos cuando todo va mal. A él le pedimos que pase si necesitamos que el mundo olvide un error nuestro.

A él le rogamos, cuando somos insoportablemente felices, para que se pare, o al menos corra más despacio.

A él culpamos de que una relación cambie, de querer menos, o aburrirnos más.

El tiempo nos cambia, nos da y nos quita.


Yo ahora, le pido que deje un rastro de su existencia, y que si está ahí, siga actuando como su naturaleza le exija ser.


El universo me da lecciones de humildad mostrándome que a veces, yo también lo necesito.

http://www.youtube.com/watch?v=r2rIm_Td2Mk

2 comentarios:

  1. El tiempo. Ese juez que lo pone todo en su sitio. Esa medicina que cura el alma.
    Pero creo que no nos cambia. Cambiamos nosotros, él sólo pasa.

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  2. Si, y cómo pasa, cómo lo cambia todo, y con suerte, cómo lo pone todo en su sitio ...

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