viernes, 10 de diciembre de 2010

Código Postal

Esta tarde he descubierto a mi madre en su habitación leyendo unas viejas cartas. Estaban amarillas, algunas tenían más de veinte años... Eran las cartas que mi padre le escribía durante el servicio militar.
Veinticinco años han pasado desde aquellas cartas, y he visto a mi madre con la misma sonrisa que imagino que pondría mientras las leía por primera vez.
Puede que la vida haya cambiado, que sean otros los tiempos que corren, pero eso, a mi juicio, es lo que debe ser el amor.
No sé dónde me veo dentro de treinta años, si tendré una buena carrera profesional o si habré visto mundo... pero sé que sería feliz si pudiera pasar alguna que otra tarde leyendo mis propias cartas.

2 comentarios:

  1. Me encantan las cartas, todo tipo de cartas, las de amistad, amor, risas, y notitas de clases. Guardo todas en una caja de color amarillo que me hize, y cada vez que bajo a la mugrientudviviente las leo, para recordar muchas cosas que sevilla me hace olvidar. Me podrías escribir una y te guardo también ahí, para que aunque pase mucho tiempo me acuerde de como con cada chiste hacias que me doliera la barriga :)

    Un besito, y que sepas que yo también te leo.

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  2. Tu carta está en proceso, será un honor estar en tu pequeña caja amarilla ;)

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