jueves, 11 de agosto de 2011

Razón y piel

Sensaciones. Notar cómo es tu piel, tu cuerpo los que hablan. Cerrar los ojos y dejarte llevar. Sumergirte en el mar por primera vez en el verano, tragar agua fría tras una hora corriendo sin parar, el primer beso, estremecerte con el mínimo contacto accidental con esa otra piel que tu subconsciente desea…

Nuestra vida se construye sobre la base de sensaciones que, a veces dejan en segundo plano nuestro lado racional. Con el tiempo aprendemos a controlarlo, a controlarnos, pero es inevitable que de cuando en cuando nos domine. Al menos, siempre nos queda el consuelo del bienestar que nos produce sentirnos cada cierto tiempo como lo que somos, como verdaderos animales.

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