Me niego. No voy a dejar de creer. No voy a permitir que el pesimismo se apodere de mi. Eso si, seré realista: no espero sapos ni príncipes azules, espero Vida. No voy a impacientarme porque no aparezca cuando yo quiero, no voy a ser caprichosa. Voy a creer con todas mis fuerzas que lo merezco, que valgo lo suficiente y más para que me toque a mi. Porque soy capaz de contagiar risa, de llorar o reir sin motivo, de enfadarme y desenfadarme en un mismo minuto, de aprender con facilidad, la misma con la que, a veces, puedo fallar... porque soy capaz de querer, tanto que a veces duele.
Así que voy a aprovechar mi tiempo en disfrutar lo que ya tengo (que no es poco), exprimiendo cada momento al máximo y dejando de esperar lo que sé que está en camino... porque soy Ana y, eso, tarde o temprano merece recompensa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario