Tengo a Zarité abandonada, seguro que me echa de menos. Pero las horas pasan sin avisar, cuando me quiero dar cuenta acaba el día y no me he encontrado con ella, sigue esperándome en aquellas tierras del Sur de América que tanto me relajan.
24 horas no son suficientes y lo peor es que gran parte de ellas se pierden en sin sentidos: en viajes de autobús, en mirar por la ventana, en morderme el labio inferior, en mirarme las uñas con la misma intención, en vacíos… Minutos y minutos que desperdicio mientras Zarité sigue esperándome. Ya empiezo a desear las tardes de verano, a orillas del agua salada, cuando ella sea mi única compañía.
Isabel Allendes, y tu gran gusto literario
ResponderEliminarZarite si es obra de Isabel Allende, pero esto es obra mia... Lo escribi hace tiempo, cuando por una cosa o por otra no podia terminarme el libro del que Zarité es protagonista... un final precioso ;)
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